La solución: Una réplica inmersiva a través de realidad virtual
Innoarea desarrolló una réplica fotorrealista de la montaña rusa física utilizando gafas Pico 4 PRO. Este dispositivo, conectado a una estación de computación, permite alcanzar una calidad gráfica máxima y una fluidez que captura cada detalle de la cueva misteriosa y los efectos de la dark ride. La experiencia se completa con una plataforma de movimiento adaptada para sillas de ruedas que replica con precisión cada giro y caída.
La clave del proyecto reside en la sincronización perfecta entre los estímulos visuales y cinéticos. Los movimientos de la plataforma se ajustan para ser precisos pero menos bruscos, garantizando una experiencia cómoda y segura que evita el mareo, permitiendo que el usuario se concentre exclusivamente en la narrativa inmersiva y la adrenalina del recorrido.
Personas han disfrutado de la experiencia en su primer año de funcionamiento





- Recreación digital detallada de la escenografía original
- Base técnica diseñada para el acceso y estabilidad de personas con movilidad reducida
- Sistema que garantiza la seguridad y comodidad eliminando las barreras físicas del coche real.
- Audio 3D y movimiento cinético para una inmersión total
Resultados clave
La implementación de este proyecto ha posicionado a PortAventura World como un referente internacional en digitalización e inclusión. Al lanzar simultáneamente la montaña rusa física y su versión en Realidad Virtual, el parque ha demostrado que la tecnología es la herramienta definitiva para eliminar barreras arquitectónicas y sociales en el sector del ocio.
Los visitantes con diversidad funcional pueden ahora disfrutar de una experiencia segura, controlada y, sobre todo, equiparable en emoción a la del resto de usuarios. Este proyecto no solo ha mejorado la satisfacción del cliente, sino que refuerza el compromiso de la marca con la innovación tecnológica responsable, atrayendo a una audiencia más diversa y global.








